jueves, 3 de diciembre de 2015

Obras de la ley Vs. Fe en Jesucristo la paradoja de Gálatas 2 y Romanos2

Error de traducción en Gálatas 2:16

Por Shane Benson


La carta de Pablo a los Gálatas debe ser una de las cartas más mal entendidas, y aun así de las más citadas de la Biblia. La interpretación general de esta carta entre el mundo cristiano es que Pablo estaba diciéndole a las iglesias de Galacia que no se involucraran en nada que tuviera que  ver con la ley de Moisés (Toráh). “No la sigan, no dejen que nadie les diga que la sigan, y si se les ocurre obedecerla entonces en ese momento han caído de la gracia”. 
En vez de ir por toda la carta, sólo me voy a enfocar en un versículo.

"Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”. Gál 2:16 RV60
La primera parte del verso parece hacer un contraste entre “las obras de la ley” y la “fe en Cristo”, como si estas dos cosas fueran opuestas una de la otra, leer este pasaje en español, da la impresión de que “un hombre no es justificado por las obras de la ley, SINO SÓLO por la fe en Jesús el Mesías”. Ahora otras traducciones de la Biblia, usan palabras un poco diferentes.

…sino mediante la fe en Cristo Jesús… (LBLA)
…sino por la fe en Jesucristo… (NVI)
…sino por la fe en Cristo Jesús… (BLA)
… sino gracias a la fe en Jesucristo… (DHH)

Aun cuando las versiones son ligeramente diferentes, dan la misma impresión, de que una persona el justificada solamente por la fe, y no obedeciendo la ley. Mi problema con esto, es que Pablo dice exactamente lo opuesto en Romanos:

Rom 2:13  “porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados”.

Aquí dice, que son los hacedores de la ley (los que la obedecen), los que serán justificados, y no los que la escuchan solamente. Esto aparenta ser una contradicción.  Superficialmente Pablo está diciéndole a los Gálatas, que nadie es justificado por obedecer la ley, y por otro lado a los de Romanos, que los que obedecen la ley serán justificados. Así que ¿Cómo resolvemos esto? ¿Pablo está enseñando cosas distintas? O existe un problema de traducción.

Usualmente este tipo de contradicciones, pueden resolverse revisando el griego, y ver qué dice, y asegurarnos que entendemos las palabras y lo que aparenta decir el texto en la traducción al español.
“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por (εαν μη) la fe de Jesucristo”.

La frase en griego εαν μη (Strong:G1437 ean G3361 me) ocurre a través de los escritos del  Nuevo Testamento, y significa “ a menos que”, “sólo si”, "sin embargo", "en tanto que" o “sea que”. Es una partícula condicional y no un contraste directo. Un lugar donde esta frase también es usada es en Mateo 5:20

Mat 5:20  Porque os digo que si (εαν μη) vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

La palabra “si” en griego es εαν μη y en la declaración de Jesús/Yeshúa, significa “a menos que”, “sólo si”, en ambos casos significa lo mismo.

  •          A menos que su justicia exceda la de los escribas…
  •          Sólo si su justicia excede la de los escribas…

Ahora revisemos la siguiente palabra en el verso que estamos estudiando, que es “por” esta palabra en griego es διά (Strong: 1223) y significa “a través de”, denota "el canal de un acto" "pasar", "atravesar", "causa", sabiendo esto apliquemos esta definición a la declaración de Pablo y veamos cómo se ve:

“Sabiendo que un hombre no es justificado por las obras de la ley a menos que sea a través de la fe en Jesucristo”

Esto tiene todo un nuevo significado ¿no le parece? Ya no da la impresión de que las “obras de la ley” son malas y la “fe en Cristo” es buena. Ahora significa que estas dos cosas se complementan una a la otra. Supongo que la traducción debería sonar así:

“Sabiendo esto que un hombre no es justificado por las obras de la ley, a menos que, sus obras sean hechas a través de la fe en Jesucristo”.

Esta declaración está en perfecta armonía con la otra declaración de Pablo en Romanos 2:13 “Porque no son lo oidores de la ley los que son justos delante de Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados”

Esto también está de acuerdo con lo que dijo Santiago:
Santiago 2:26  Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.

Entonces la fe sin obras está muerta, y las obras que no son hechas a través de la fe, también están muertas. Esto significa que es necesario tener ambas. 

Observe la gráfica de abajo:




Si este es el caso, ¿por qué Pablo tiene que siquiera mencionar este asunto? Mantenga en mente, que el contexto del segundo capítulo de Gálatas es todo acerca de ciertos hombres (cierta secta de fariseos), que estaban provocando que Pedro, se volviera a los viejos rudimentos del judaísmo (tradiciones y mandamientos de hombres (Mar 7)). Estos fariseos creían que era por sus obras que ellos eran justos.  Así que Pablo se encuentra discutiendo el extremo final del espectro. Visualice este espectro: A la extrema izquierda, no tenemos otra cosa que “sólo obras”, al extremo derecho tenemos “sólo fe”. La imagen de abajo muestra lo que estoy diciendo:

Espectro de obras y fe


En conclusión, vemos que ambas la fe y las obras son importantes. Esta clase de asuntos pocas veces se discuten en el mundo cristiano, quizás porque muchos creemos que las traducciones de la Biblia son infalibles, y al leer Gálatas sin este entendimiento, asumimos que  todo lo que necesitamos es fe y ya no hay que hacer nada, lo interesante es que toda la Biblia desde el principio hasta el fin se trata de producir el fruto apropiado. Pero la verdad es que nuestras versiones de la Escritura contienen muchos errores de TRADUCCIÓN, como observamos en el texto en cuestión. Este tipo de errores llevan a las personas a tener una forma de doctrina muy extraña, que es probablemente la razón por la que tenemos miles de denominaciones el día de hoy. Este es uno de muchos versículos que deben ser corregidos.




Nota de la traductora:
Este artículo lo traduje del inglés al español, lo curioso es que el autor está discutiendo un error de traducción del griego al inglés, ¿por qué en español tenemos el mismo error de traducción? Entiendo que el que tradujo la Biblia King James del griego al inglés se equivocara en este versículo, pero ¿por qué permanece el error en el resto de las versiones inglesas y en todas las versiones castellanas? ¿Acaso preferimos mantener un error de traducción para no cambiar nuestra doctrina, eso es más cómodo o hay una agenda detrás de esto y las Sociedades Bíblicas son parte de la permanencia de este error a nivel mundial? 
Catalina Ramírez

miércoles, 25 de noviembre de 2015

7 versículos ignorados de la Biblia


El Apostol Pablo, le dijo a su discípulo Timoteo que "toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, instruir, redargüir y corregir en justicia" (2 Tim. 3:16) por lo tanto, no podemos tomar a la ligera nada del texto sagrado.

Ignorar la verdad es un grave problema, la Escritura declara que el pueblo del Señor perece por falta de conocimiento (Os. 4:6), que tal que hoy abordamos pasajes muy importantes, a veces ignorados, y los analizamos a la luz del resto de las Escrituras, pregúntale a tus amigos y líderes espirituales, qué piensan de estos versículos, estúdialos en su contexto inmediato y general, tal vez descubras algo muy importante.

1. Apocalipsis 12:9, en este pasaje observamos que Satanás engaña a todas las naciones, eso incluye a las personas, denominaciones y líderes religiosos, Efesios 2:2, hace la misma alusión a Satán como el príncipe que gobierna el aire y engaña a los hijos de desobediencia. El usa el aire para transmitir su engaño, curiosamente en nuestra generación usa satélites, señales celulares, e Internet para transmitir su engaño mundial, eso incluye enseñanza torcida de las Escrituras y el mensaje de falsos profetas, su trabajo es producir desobediencia y rebeldía a la Palabra de Dios.  2 Corintios 4:4, el enemigo ciega las metes y corazones de las personas para que no perciban la poderosa influencia que tiene, confundiendo y provocando ira, lujuria, maldad, arrogancia, codicia y muerte a través de los medios que todos consumimos. El Espíritu de Dios debe movernos a obediencia y sujeción a los preceptos del Dios vivo, el espíritu de este mundo nos lleva a la ilegalidad, rebeldía y desobediencia a las instrucciones del Creador (Mateo 24:12).  2 Corintios 11:14-15 dice que, Satanás aún se viste de ángel de luz para engañar y usará personas vestidas de piedad, para expandir su engaño, suena terrible, pero sabes que es la verdad, la apariencia de piedad es fácil de simular, tú mismo lo has hecho, así que el mismo Diablo usa a sus ministros para propagar una falsa justicia.

2. Isaías 59:2, la humanidad está lejos de Dios, y su pecado lo mantiene apartado de Dios, desde la caída de Adán y Eva (Gn. 3:11-15) la humanidad ha permanecido cautiva por el engaño de Satanás, quien usurpó el corazón del hombre y le hizo creer que estaría mejor bajo su liderazgo, que bajo el cuidado del Eterno Creador.

3. 1 Juan 3:4, este pasaje se ha pasado por alto, y es muy importante, porque este versículo define lo que es el pecado.  Pecado es transgresión de la ley de Dios.  Cualquiera que comete pecado está rompiendo alguna de las leyes de Dios, vas a encontrar cientos de definiciones de diccionario sobre lo que significa el pecado, pero si quieres saber lo que a Dios le agrada o le desagrada, necesitas conocer su ley, allí está el entendimiento de su voluntad. Pablo explica lo mismo en Romanos 3:20, el dice claramente que el conocimiento del pecado es solamente a través de la ley de Dios, sin ley no hay transgresión (Rom. 4:15), mientras haya transgresión, habrá pecado en el mundo y alguna instrucción de Dios se habrá roto, al igual que en la ley humana, cuando se rompe la ley se acarrea una pena, o una multa, la consecuencia de romper la ley de Dios la explica Pablo en Romanos 3:23, es la muerte. Lo que nos lleva al siguiente versículo.

4. Mateo 5:17, Jesús dice que él no ha venido para abrogar la ley sino para cumplirla, en griego "cumplir" es la palabra "Pleroo", y significa verificar, predicar completamente, o llenar hasta que sobreabunde.  Obviamente abrogar y cumplir no es lo mismo, y el Mesías aclara después: «De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.» Mateo 5:19. En otras palabras Jesús vino a verificar y a darle la correcta interpretación a los mandamientos de su Padre, y si lees el resto del pasaje observarás que es exactamente lo que el Mesías hizo mientras enseñaba el sermón del monte. Para poder cumplir la gran comisión es necesario enseñarle a las personas TODO lo que Jesús enseñó, y no sólo enseñárselos sino que el discípulo tiene que aprender a guardar sus palabras, eso significa ponerle una barda de protección para no salirse de sus instrucciones. El Rey David decía "en mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti" Salmo 119:11.

5. 1 Juan 5:3, hoy muchos declaran que los mandamientos de Dios son una carga pesada, o una atadura, hay quienes se atreven a sacar de contexto pasajes para asegurar que la ley que le fue dada a Moisés directamente de Dios, es doctrina de demonios y fábulas de viejas, usando 1 Tim 4 lo cual es una blasfemia. Y nada hay más lejos de la verdad que esas declaraciones, porque el mismo Pablo que le escribe a Timoteo, es quien enfáticamente enseña: «De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.» Romanos 7:12. El Salmo 19 afirma que el mandamiento es fiel, es perfecto y convierte el alma. Obedecer las instrucciones de Dios trae bendición y vida al que oye y las sigue. Nunca obedecer tuvo el propósito de salvar a nadie, la salvación siempre ha sido un regalo de Dios que se obtiene por medio de la fe, la ley de Dios siempre tuvo el propósito de definir lo que es pecado, bendecir o maldecir. No obedecemos para ser salvos, lo hacemos porque somos salvos y porque es nuestra respuesta natural al amor de Dios, ya que la obediencia es y siempre ha sido, su lenguaje de amor. (Deut.6:4-5)

6. Romanos 13:10, Pablo enfatiza que el cumplimiento de la ley es el amor, la Biblia define una y otra vez al amor como el guardar los mandamientos de Dios. Y una y otra vez evadimos este concepto cuando se repite en la Escritura hasta el cansancio. «Si me amáis, guardad mis mandamientos.» Juan 14:15 si te pidieran una evidencia de tu amor para Dios ¿Qué podrías proveer? ¿Buenos sentimientos, buenas intenciones, tú alabanza o tus obras de caridad? Pero si quieres ser bíblico tienes que aceptar que la única evidencia que puedes proveer de tú amor a Dios es simplemente obediencia a sus mandamientos, si los analizas (Éxodo 20) notarás que los primeros 4 se tratan de nuestro amor para Dios y los 6 siguientes se tratan de nuestro amor hacia nuestro prójimo. Cuando uno obedece los mandamientos automáticamente le está demostrando su amor al Creador, porque la acción siempre se ha requerido, (oír y obedecer) y esto nos lleva al siguiente versículo.

7. Romanos 10:17 "la fe viene por el oír y el oír por la Palabra de Dios", aunque este pasaje se enseña mucho, se pasa por alto que oír desde la perspectiva bíblica significa oír y obedecer, en hebreo oír se dice "Shemá" y se puede traducir indistintamente como escuchar atentamente, o como obedecer. (Deut. 6:4) Y en el fondo lo entendemos porque lo usamos en nuestro diario vivir, cuando le digo a mi hijo pequeño, "no brinques en la cama porque te vas a caer" y después de un rato de brincar sale volando por el cuarto, regreso molesta y le digo "¡Te dije que no brincaras en la cama!, ¿por qué no me escuchas?" Cuando le doy instrucciones a mis hijos no estoy esperando que me pongan atención solamente y que entre a sus oídos, estoy esperando que sean obedientes a la instrucción porque es para su bien. Así que cuando el apóstol Pablo dice: "porque la fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios" tiene mucho sentido pensar que quiso expresar este concepto, "la fe viene por el oír y el "obedecer" por la Palabra de Dios. La fe entonces no es un asentamiento mental, no es conocimiento, la fe verdadera es la que vive de acuerdo a lo que cree, Cuando Dios dijo: "Oye Israel el Señor nuestro Dios uno es", no estaba esperando solamente que lo escucharan, estaba esperando que obedecieran la instrucción de no tener otros dioses porque sólo hay un Dios, y tenemos más testigos de esta verdad en:




Mat. 7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Stg 1:22 " Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos". Rom. 2:13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 1Pe 1:14-16 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

La fe es "Pistis" en griego o "Emunáh" en hebreo, representa confianza, estabilidad, es la estaca que sostiene tu casa, no puedes decir que crees si no hay fruto de tu fe, es simple.



  • Luc. 6:44 Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas.
  • Juan 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 
  • Juan 15:4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 
  • Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
  • Rom. 6:22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
  • Col. 1:10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 
  • Tit. 3:14 Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.

La bendición Aarónica - Traducción mecánica del hebreo

¿Qué significa bendecir?

El diccionario de la RAE dice que es: Ser muy abundante, o muy excelente, o muy digno de admirar. Es decir algo bueno para alguien, y aunque se acerca, no es precisa esta definición.

En hebreo bendecir se dice Barak (בָּרַךְ), y significa "inclinarse, arrodillarse o hincar la rodilla para dar un regalo" Las bendiciones de Dios no excluyen lo material, pero normalmente sobrepasan lo material, porque sus regalos satisfacen, y completan lo que nos falta. El origen de toda bendición siempre es el Creador.

La primera vez que aparece la palabra bendecir en la Escritura es en Génesis 12:1-2

Y el SEÑOR dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré.  Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. (LBLA)

Esta maravillosa bendición, nos alcanzó a todos los que hemos puesto nuestra fe en el Dios de Abraham.

Gén 12:3  Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Gál 3:29  Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Quienes hemos llegado al Padre por medio del Mesías, podemos disfrutar de la herencia y la promesa que Dios le hizo a Abraham, y eso implica que el Eterno se inclinó para darnos un regalo, y ¡vaya que es un regalo insuperable! Su propio Hijo, para atraernos de vuelta a su presencia, para poder un día verle cara a cara. Jn. 10:27-30

La bendición Aarónica, aunque lleva el nombre del Sumo Sacerdote, en realidad son la palabras de Dios para su pueblo, para sus hijos para los que decidieron entrar en pacto con él. (Éx. 19:5; Jer. 31:31; Mt. 26:28)




Para entender la magnitud de la bendición sacerdotal, es buena idea hacer el estudio de las palabras importantes del pasaje.

Núm 6:24  Jehová te bendiga, y te guarde;  
Núm 6:25  Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 
Núm 6:26  Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. 

Núm 6:27  Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré. 

Bendiga: Barak: (H1288) Inclinarse para presentar un regalo a otro en respeto.
Guarde: Shamar: (H8104) Corral con estacas para cuidar las ovejas. Cuidar, preservar.
Rostro: Panym: (H6440) El rostro refleja toda las emociones y pensamientos, implica presencia, "El todo de una persona", lo opuesto es esconder el rostro.
Brillar: Or: (H215) Dar luz o brillar como la luz, ilumina o revela la obscuridad.
Gracia/Misericordia: Hanan: (H2603) El campamento nómada, que consistía en muchas tiendas, arregladas en círculo, y era visto como un lugar de belleza, de calor, de amor, amistad, familia, comunidad y sustento.
Ponga en ti: Shim: (H7760) Este verbo significa "poner en un lugar" "ordenar".
Paz: Shalom (H7965) Este pronombre proviene de la raíz Shalam, que significa restaurar o restituir. Es dar lo necesario, proveer a alguien o completar su vacío. Cuando alguien verdaderamente se arrepiente una de las cosas que aprende a hacer es restituir, que es un principio bíblico fundamental, "si le debes a alguien le pagas", la instrucción de "ojo por ojo y diente por diente" no era un ley de venganza, sino de restitución, "si te saqué el ojo, ahora soy tus ojos", "Si te herí gravemente, ahora soy tus manos o tus pies". Tener paz, no es ausencia de guerra o conflicto, Shalom, es que no te falte nada.

La traducción mecánica de la bendición Aarónica sería algo así:
"Yahweh se incline ante ti y te de un regalo, te proteja con una cerca que te rodea, Yahweh ilumine la totalidad de tu ser sobre ti, trayendo orden y te proveea con su amor, su sustento, comunidad y amistad. Yahweh levante la totalidad de su ser y te mire y el ponga en su lugar todo lo que necesitas para que estés lleno y completo. 





El resultado de recibir una bendición como esta es que estaremos protegidos, si el rostro de Dios brilla sobre nosotros, brillaremos con su luz, si Dios pone orden a nuestra vida, entonces no nos faltará nada.

Esta bendición era pronunciada sólo por los sacerdotes, pero la invitación la hizo Dios a todo su pueblo, aunque ellos la rechazaron:

Éxo 19:5  Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 

Éxo 19:6  Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 

En el Nuevo Pacto la invitación es la misma:
1Pe 2:9  Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 

1Pe 2:10  vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. (Os. 1:9-10; Os.2:14-23)

La invitación la podemos aceptar o rechazar, somos libres de hacerlo, aceptarla implica una gran bendición (que el Creador se incline para darnos su regalo) pero rechazarla es maldición.

Finalmente, la bendición termina con el propósito de esta y es que el pueblo de Dios tenga sobre sí mismo, el nombre del Creador.


¿Qué significa tener el nombre de Dios sobre uno?

Hemos sido adoptados, de la misma manera como Jacob adoptó a los dos hijos de José, que eran hijos de la Egipcia, en la cultura oriental, la madre es la que determina la nacionalidad de una persona.  Hasta el día de hoy una persona no puede reclamar ser judía, a menos que su madre sea judía, y esto es importante porque es de la simiente de la mujer es que viene el Salvador (Gn. 3:15)



Cuando Efraín y Manasés fueron adoptados por Jacob ellos eran extranjeros (gentiles), y uno de ellos recibió los derechos del primogénito, la doble porción, es decir que de la herencia a Efraín le corresponderían 2/12,  y además cuando los bendijo hizo esta declaración, "sea perpetuado en ellos mi nombre y el nombre de mis padres, Abraham, e Isaac y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra" Gen. 48:16

Jacob no sólo los adoptó, les dio la bendición de sus padres y además les dio su nombre, para nosotros es lo que llamamos "su apellido". Cuando el reino de Israel se dividió, 2 tribus se quedaron en el Sur y adoptaron el nombre de la casa de Judá, quien se quedó con la autoridad, pero en la división las 10 tribus del norte llevadas en cautiverio por su pecado, se llevaron el nombre y por ende al reino del norte se le conoce como Casa de Israel. 

Nosotros eramos gentíles como lo eran Efraín y Manasés, y fuimos comprados y adoptados por Dios, por medio de la sangre del Mesías, Jesús/Yeshúa.

Efe 2:11  Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 
Efe 2:12  En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 

Efe 2:13  Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 

Así que alégrate porque Dios mismo ha puesto su nombre, en ti, eres parte de su familia, de su pueblo, y esa bendición sacerdotal ahora también es para ti, no porque reemplazaste a Israel, sino porque has sido injertado en la familia de Dios y ahora llevas su nombre.

Efe 2:19  Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 

Apo 22:3  Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, 

Apo 22:4  y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. 

Jehová te bendiga, y te guarde;  
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; 
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. 

Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré. 
Núm 6:24 -27


jueves, 15 de octubre de 2015

¿Existe tal cosa como un cristiano carnal?

¿Se puede ser espiritual y carnal?


¿Te has hecho esta pregunta?  Yo me la he hecho mucho últimamente. Crecí con estas ilustraciones, tres círculos, y en cada uno la interpretación de lo que se asume es un hombre natural, uno carnal y uno espiritual, pero algo me hacía ruido, ¿Cómo puede un cristiano vivir en la carne? de acuerdo con la ilustración es uno que no confía en Dios, uno que ha quitado a Cristo del trono de su corazón, quizás lo mejor es dejar que Biblia se defina así misma.

Definamos lo que significa ser "carnal", viene de la palabra griega "sarkikos" que significa, corpóreo o carnal, implica vivir bajo el control de los apetitos de la carne o del "animal". Un hombre natural (1 Cor. 2:14), es uno que no ha nacido de nuevo, en griego se usa el término, "psujikos", y es muy parecido al concepto anterior, es alguien que está bajo la naturaleza sensual, es la parte inmaterial, que va tras sus instintos "animales o bestiales". Así que por definición no hay diferencia entre un carnal y un natural, también se le puede llamar, mundano o sensual (Judas 1:19) y que no tienen el Espíritu.

Esto es lo que dice la Escritura:
Gál 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
Gál 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
Gál 5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
Gál 5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
Gál 5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
Gál 5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Gál 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
Gál 5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Gál 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
Gál 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

1.     Si vives en la carne, no heredarás el Reino de los cielos.
2.     Si vives espiritualmente, no hay ley que te acuse.
3.     No se puede estar vivo y muerto, no hay zombies en el Reino.

Rom. 8:1  Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Rom. 8:3  Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
Rom. 8:4  para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Rom. 8:5  Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Rom. 8:6  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
Rom. 8:7  Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
Rom. 8:8  y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Rom. 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Rom. 8:12  Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;
Rom. 8:13  porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.


Las obras de la carne son una abierta transgresión a la ley/instrucciones de Dios (1 Jn. 3:4):

Pecados de inmoralidad:
Adulterio: Éxodo 20:14, Levítico 20:10
Fornicación, Lascivia, Orgías:Levítico 21:13-15: 1 Corintios 6:18, Ezequiel 23:48, Apocalipsis 21:8, Romanos 13:13
Inmundicia: Levítico 11:46-47, Hageo 2:13-14, Malaquías 1:7, Mateo 12:43-45, Apocalipsis 22:11, Apocalipsis 18:2, Ezequiel 22:26

Pecados de falsa religión:
Idolatría: Éxodo 20:3, 1 Samuel 15:23
Hechicería: Deuteronomio 18:10, Deuteronomio 18:14, Apocalipsis 9:21
Herejías: Levítico 10:9-11, Ezequiel 20:13, Ezequiel 36:20

Pecados contra el amor:
Enemistades: Levítico 19:18
Pleitos: Mateo 5:22, Éxodo 23:7, Romanos 13:9,
Ira:  Efesios 4:31, Salmo 37:8, Proverbios 14:17
Contiendas: Santiago 2:8, Santiago 4:1
Envidias: Éxodo 20:17, Deuteronomio 5:21, Deuteronomio 7:25, Romanos 13:9
Borracheras: Isaías 5:11, Levítico 10:9-11, Romanos 13:13, Proverbios 23:29-35
Homicidios: Éxodo 20:13, Génesis 9:5-6, Oseas 4:1-3

Pablo exhorta a la iglesia de Corinto y les dice, que habiendo estado con ellos tanto tiempo no puede hablarles como espirituales, siguen siendo carnales, y no toleran el alimento sólido (1 Cor. 3:1-3). Esta es otra evidencia de vivir en carnalidad, no tolerar la comida espiritual sólida, y se evidencia en divisiones, pleitos, chismes, contiendas y toda clase de pecado y falta de amor.

Esta es la conclusión:
La carne y el espíritu son opuestos, no te engañes, la evidencia de que has nacido de nuevo, de que has recibido la salvación por fe, es que vives en vida nueva, la fidelidad a un culto, a una denominación o iglesia, no es nacer de nuevo, que te sepas la Biblia no te salva, tienes que nacer de nuevo, y la evidencia es que vives en el Espíritu, y eso no tiene que ver con ninguna emoción, o un estado pasivo de meditación, vivir en el Espíritu significa que ahora tienes un corazón de carne, (en el que Dios puede trabajar) y la instrucción de Dios está escrita con su dedo en tu corazón.

Lee Ezequiel 36, y observa lo que el profeta dijo que era andar en el Espíritu.
26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.
28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. (1 Pedro 2:9-10)
29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.

Lo que te esclaviza es el pecado (Jn. 8:34) y el pecado es transgresión de la ley (1 Jn. 3:4), seguir las instrucciones de Dios, trae libertad (Santiago 1:25) eso es andar en el Espíritu.

Curiosamente el fruto del Espíritu que cita Pablo en Gálatas 5, son los mismos frutos de la Sabiduría que cita Santiago 3:

17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Y la Escritura es muy clara en cómo obtener Sabiduría:
Proverbios 9:10
Salmo 11:10
Proverbios 1:7
Eclesiastés 12:13

Finalmente, la Sabiduría según Proverbios 8 es quién creó todas las cosas (Proverbios 8:22-27), ¿habías pensado en eso? Y en el mismo pasaje dice que quien encuentra la sabiduría tiene la vida (Proverbios 8:35-36), y que el que peca contra ella, ama la muerte.

¿Por qué? Porque uno de los Espíritus de Yahweh/Jehová, es el Espíritu de la Sabiduría (Isaías 11:1-2) Ahora pon atención, el capítulo 11 de Isaías es Mesiánico y está diciendo que sobre el Mesías o la raíz de Isaí, estarán estos siete Espíritus de Yahweh, que vemos después confirmados en Apocalipsis 1:4. La Sabiduría es creadora, porque el Mesías, es la Palabra de Dios encarnada, (Jn 1:14) y él era en el principio con Dios y por medio de Él todas las cosas fueron hechas (Juan 1:3).  Yeshúa/Jesús, es el Creador (porque para que algo sea hecho tiene que salir de la boca de Yahweh).  Ahora si hacemos exactamente lo que nuestro Salvador nos mandó hacer y esto es obedecer sus mandamientos porque le amamos (Juan 14:15-31), entonces andaremos en el Espíritu, andaremos en Sabiduría, en el temor de Yahweh/Jehová.

Dios no cambia, y andar en el Espíritu no es una mera recomendación de Pablo, es una instrucción de TODA la Escritura. Si te preguntan si un cristiano puede ser carnal, ya sabes que contestar. No existe tal cosa como un cristiano carnal, o se es espiritual o se es carnal, o estás en luz o en tinieblas, o estás vivo o muerto.

Un verdadero seguidor de Jesús/Yeshúa el Mesías, está en el proceso cada día de hacer morir las obras de la carne.

La carnalidad puede ser derrotada así:

El consejo de Santiago: 1 Santiago 1:21-22
El consejo de Pedro: 1 Pedro 2:1-2
El consejo de Pablo: 1 Corintios 3:1-2: 1 Corintios 3:15-17; Gálatas 5:16-26

La razón por la que nuestro Mesías nos envío al Consolador (Espíritu Santo), es la misma de la profecía de Ezequiel:
Juan 14:26  Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. 

Por qué no te detienes y te examinas, lee Juan 14 y 15, y si te das cuenta que sigues en la carne, arrepiéntete, y pídele al Creador te perdone, te reciba en casa, y empieza hoy a vivir espiritualmente, escucha y obedece las instrucciones del amoroso Padre, que envió a su Hijo a pagar tu deuda. 

martes, 18 de agosto de 2015

El pecado de la rebelión

En el primer libro de Samuel, encontramos una de las historias más dramáticas en la vida del primer Rey de Israel.

Si lees el capítulo completo de 1 Samuel 15, encontrarás esta historia, cuando Dios unge por medio de Samuel a Saúl como Rey (el primer rey de Israel, de la tribu de Benjamín), y su primera orden fue ir a la guerra contra los amalecitas, (los amalecitas eran descendientes de Esaú el hermano de Jacob) la instrucción de Dios fu clara, no debían conservar de este pueblo nada como botín, todo debía ser destruido, porque este pueblo ya había sido juzgado por Dios, ya que en la historia bíblica descubrimos que los amalecitas,  (Ex. 17:8) fueron los primeros en atacar a los israelitas cuando estaban de camino a la tierra prometida, y siguieron atacando los campos israelitas cada vez que tenían la oportunidad, además que sus prácticas paganas e idolátricas contaminaban al pueblo apartado por Dios.

En la historia, Saúl y su ejército ganan la batalla, pero Saúl cometió un grave error, no escuchó a Dios, escuchó al pueblo y consintió en tomar como botín lo mejor del ganado y perdonar la vida de Agag, rey de los amalecitas.

Dios le da un sueño a Samuel y le dice:
1Sa 15:11  Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche. 

"Me pesa..." esta es una declaración muy triste, en hebreo la palabra es "nakjám" y significa literalmente "suspirar" o respirar hondo", ¿te imaginas a Dios suspirando por tu pecado, por no poner atención y no cumplir sus palabras?

Dios entonces envía a Samuel ahora para declarar el juicio contra Saúl. Saúl intenta excusarse, como suele pasar después de que pecamos (Gn. 3:12), diciendo que es culpa del pueblo que quiso guardar lo mejor para sacrificarlo a Dios. Samuel entonces le aclara a Saúl el corazón de Dios:

El Eterno Creador del universo no está interesado en los holocaustos y en los sacrificios, no instituyó el sistema sacrificial (Lev 1-7), porque tenía sed de sangre, lo hizo por nuestra causa, porque es necesario el derramamiento de sangre para el perdón de los pecados (Heb. 9:22), los holocaustos no son lo que le interesa, porque de hecho cada sacrificio de animales, le recordaba, nada menos que nuestras transgresiones (1 Jn. 3:4), el inocente tomaba nuestro lugar, los rituales y sacrificios, le recordaban nuestro pecado. No se le instruyó a Saúl agradar a Dios con holocaustos, se le instruyó agradarlo con obediencia. 1 Sam. 15:19  ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 

1Sa 15:22  Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. 



La primera lección que debemos aprender de la vida y caída de Saúl, es que Dios, no está buscando que cumplamos con una religión, sus rituales y tradiciones, el Eterno está esperando como sacrificio vivo, santo y agradable (Rom. 12:1), nuestra obediencia.

Ahora Samuel pronuncia juicio contra Saúl:

1Sa 15:23  Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. 

Hagamos el ejercicio de analizar las palabras claves de este versículo:

מְרִי merí = Rebelión de H4784; amargura, i.e. (Figurativamente) rebelión; Rebelión = Hacerse amargo, desagradable, contrario a dulce. Opuesto a la autoridad o al control (No seas amargo para Dios) La raíz de meri es mara: מָרָה mará raíz primaria; amargo (o desagradable); cambiar, desleal, enojar, irritar, provocar, rebelarse, rebelde.

פָּצַר patsár = Obstinación H6484 raíz primaria; picotear, i.e. (Figurativamente) perplejo o tedioso:- hacer, importunar, insistir, instar, obstinación, porfiar. Obstinación = Como picotear e insistir en el sentido torcido.  (No seas enemigo de Dios, hostil o su oponente)

Dios le declara a Saúl por medio de Samuel, que la rebelión contra su Palabra, es igual al pecado de idolatría y de adivinación, la idolatría (Ex. 20:4) simplemente le dice a YHWH que él no es tu Rey, y que no tiene ninguna autoridad sobre tu vida, es una abierta declaración de guerra y enemistad con el Eterno, y la razón es porque nuestro Creador es celoso y no está dispuesto a compartirnos con nadie.

 La adivinación (Dt. 18:10-12) es un grave pecado y este en particular hace a Dios arder en ira (2 Cro. 33:6) y la castiga con la muerte (Ex. 22:18), en Apocalipsis 22:15 tenemos en la misma lista de los que no entrarán en el reino de los cielos, a los idólatras y a los hechiceros. Ambas prácticas provienen del adversario. 

Dios desechó a las naciones que practicaban la hechicería, la adivinación y la idolatría y es exactamente lo que hizo con Saúl, lo rechazó. 

Santiago o Yaacov como era su nombre en hebreo en su carta a las 12 tribus en la dispersión, hace esta advertencia, tal vez recordando el triste episodio en la vida de Saúl: 

Stg 4:5-7  ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?  Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 

Yahweh, nos anhela celosamente, y nos da el regalo inmerecido de la vida, la oportunidad de regresar a casa, cuando somos humildes y estamos dispuestos a someternos a Dios, ¿qué otra cosa es el arrepentimiento?, sino el decidir volvernos de nuestro malos caminos, para encontrarnos con Dios y su Palabra, para hacer lo que le place, para seguir sus instrucciones, para dejar de poner pretexto o de echarle la culpa a otros, para dejar nuestra obstinación y nuestra soberbia que nos hace pensar que podemos adorar a Dios como nos place y a nuestra manera. Y cuando lo hacemos en humildad, entramos por la única puerta, Yeshúa/Jesús de Nazaret, quién pago por nuestras transgresiones, para que podamos andar en nueva vida (Rom. 5:16-18), una vida de obediencia.

No puedes decirle a Dios que lo amas de otra manera, amarlo es sinónimo de obediencia, es su lenguaje de amor, y está por todos lados en la Escritura:

Deu. 6:5  Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Mat. 22:37  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Jn. 14:15  Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Jn. 14:21  El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

1Jn. 5:2-3 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.



Quizás es hora que tomemos en serio las palabras de nuestro Maestro, que la verdadera fe produce un fruto único, y se llama obediencia, porque un día estaremos en su presencia, y no podemos presentarnos delante de su trono llenos de soberbia, como lo hizo Saúl, diciendo: “hice todos estos holocaustos para ti”, o “estuve involucrado en tal o cual ministerio”, o “fui pastor de multitudes” o “hice milagros y señales”, porque al final lo único que importará es si hicimos la voluntad del Padre, si nos sometimos voluntariamente a su voluntad.

Mat 7:21-23  No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre (el que obedece sus instrucciones) que está en los cielos.  Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

Mat 7:23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad (Griego, anomía = sin ley, sin instrucción, sin Torah).  (Paréntesis añadido.)

Cada vez que repetimos el Padre Nuestro, orándole al Padre: "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra," ignorantemente procedemos a hacer nuestra propia voluntad, esperando de alguna manera agradar al Padre. ¿Cuál es su voluntad? Así lo dijo el Mesías: “Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho”. Juan 12:49-50

Aun cuando él hubiera preferido que fuera de otra manera, hizo la voluntad del Padre, y fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Hacer la voluntad del Padre es simple, obedece sus instrucciones, y si no sabes cómo, sólo imita a Yeshúa (1 Co. 11.1), un paso detrás de sus huellas, come su polvo y estarás en la dirección correcta. 

¿No sabéis que ... sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte o sea de la obediencia para justicia? Rom 6:16

martes, 4 de agosto de 2015

El foso de los leones es el lugar más seguro

De niños solemos emocionarnos con la historia de Daniel (Daniel 1-6), un jovencito que en el tiempo más difícil de su vida, exiliado al país más idólatra del planeta, y en condición de servidumbre, decidió no contaminarse. Nosotros no nos encontramos en mejores circunstancias, pero ya no nos damos cuenta.

Nos encontramos en un punto crítico de decadencia moral, probablemente en la víspera de una de las peores crisis económicas de la historia provocada por la codicia, en un tiempo en el que ya no se sacrifican niños al dios Baal (2 Reyes 17), pero si al dios "mis propios intereses", en una época en la que a lo bueno se le llama malo, y a lo malo bueno (Is. 5:20).

En un momento como el nuestro vivió Daniel, y el mejor lugar para refugiarse en su tiempo, fue en una cueva llena de leones y en un horno de fuego, porque allí estaba el Creador del universo con él. Si deseas estar protegido, decide en tu corazón no contaminarte (1 Pe. 1:16; Lev. 20:26). Pon tus pies uno tras otro sobre las huellas del Maestro, eso significa seguirle (Mateo 28:19-20; Juan 14).


jueves, 30 de julio de 2015

Definición de Justicia - ¿Tienes hambre y sed de justicia?

¿Qué es la justicia?

Si te preguntan ¿qué es la justicia? Tal vez piensas en justicia social, en equidad, tal vez te viene a la mente una definición de diccionario. “Principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde”. Quizás a tu mente viene la imagen de la balanza o la "justicia ciega "¿Será la misma definición bíblica?


En la primera parte del Sermón del Monte, tenemos las “Bienaventuranzas”, un bienaventurado es uno doblemente feliz o estable, y una de estas bienaventuranzas dice:

Mat. 5:6  Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Hambre y sed de justicia

¿Has sentido hambre o mucha sed? La verdadera hambre causa dolor, y hasta lo que te parecía desagradable se te antoja. Yeshúa dijo que si tenías hambre y sed de justicia sería satisfecha tu hambre.

La palabra “justicia” aparece unas 400 veces en toda la Escritura.
Analicemos la palabra gramaticalmente en hebreo y en griego para descubrir su significado concreto.

Justicia en hebreo se dice: “tsedacá” (Strong: H6666 צְדָקָה) que significa: rectitud, equidad, honradez, la raíz de la palabra es צָדַק tsadác” significa: ser derecho, conformado a un hecho, patrón o verdad.

La primera vez que aparece en la Escritura es en la historia de Abraham cuando Dios hace pacto con él y le promete una gran descendencia, Gén 15:6  “Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia”.  Dice el texto que Abraham le creyó a Dios primero y eso le fue contado por justicia, es decir, Abraham se conformó a la verdad que Dios le había declarado, y se mantuvo estable y firme ante su verdad (fe, creer), la evidencia de que Abraham le creyó a Dios es que cuando él le pidió sacrificar a su propio hijo no dudó, él ya había creído y se conformó a esa verdad (justicia).

Justicia en griego se dice: “dikaiosúne” (Strong: G1343 Δικαιοσύνη) la raíz es “dikaio” y significa, inocente o sin culpa, cumplimiento de los deberes hacia la divinidad, obedecer leyes divinas, lo que es recto, norma para todos los hombres.

La primera vez que aparece en el Nuevo Testamento o Nuevo Pacto es en Mat 3:15  “Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó”. Era necesario que el Mesías obedeciera todas las leyes del Padre y estableciera lo que es recto.


Que la Escritura defina la justicia

Teniendo este trasfondo, profundicemos en la Escritura y dejemos que sea la misma Palabra de Dios, la que nos pruebe la definición de justicia, sugiero que en tu mente repitas la definición cada vez que lees la palabra justicia en la Biblia, y observa cómo afecta el texto, Justicia es: “obedecer leyes divinas, conformarse a la verdad o ser inocente”.

Isa 51:7  Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes.

1Jn 2:29  Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

Rom 2:13  porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

En otra entrada, ya definimos pecado, que según la Escritura es: “Transgresión de la ley” (1 Jn. 3:4), lo que sería lo opuesto a la justicia, entonces observa:

1Jn. 3:9-10  Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado (transgresión de la ley), porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar (transgredir la ley), porque es nacido de Dios.  En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia (no obedece leyes divinas), y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Eze. 14:13-14  Hijo de hombre, cuando la tierra pecare (transgrediere la ley) contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias,  si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia (obediencia a leyes divinas) librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor.

La justificación y la fe

 La Biblia afirma que nadie se justificó (fue hallado inocente) a sí mismo por la ley, sino que siempre la fe fue requerida para salvación, y esto es una verdad absoluta en la Biblia, nadie puede salvarse así mismo, porque todas nuestras obras sin fe, son trapos de inmundicia (Is. 64:6), ya que sin fe todo lo que hace un hombre, lo hace para su propia gloria y no para la gloria de Dios. Porque un incrédulo o un ateo pueden hacer buenas obras, y sin embargo su caridad no es contada por justicia, porque son para sí mismos y no para Dios.  

Hch 13:39  y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados (hallados inocentes), en él es justificado (hallado inocente) todo aquel que cree.

Hab 2:4  He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo (inocente, el que obedece leyes divinas) por su fe (estabilidad, fidelidad) vivirá.



El escritor de la carta a los Hebreos, nos da una larga lista de hombres y mujeres de fe (Heb. 11), que creyeron a Dios, y su fe les fue contada por justicia. Recordemos que fe, significa: “fidelidad, establecido, confiable”. Pero también nos dice que otros escucharon el evangelio (buena noticia) pero no les aprovechó (no les fue útil o benéfico) porque no venía acompañado (mezclado) de fe (estabilidad, confianza, fidelidad), a los que la oyeron (oír para obedecer).
Heb 4:2  Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

Esto es, porque la fe sin obras está muerta (Stg. 2:20), nuestro Maestro nos dijo que el hombre prudente era el que oía y hacía lo que él enseñaba (Mt. 7:24), y el Apóstol Pablo y Santiago insistieron en que fuéramos no sólo oidores sino hacedores de la Palabra (Rom. 2:13; Stg. 1:22). Tú vives y actúas de acuerdo a lo que crees que es la verdad, no vas a dar la vida por algo en lo que no estás firme o seguro, pero si crees, entonces vas a dar fruto de acuerdo a esa verdad.

La justicia y el amor

Finalmente practicamos la justicia, es decir la obediencia a las leyes divinas, no para salvarnos, obedecer los mandamientos y las instrucciones de Dios, le añaden a nuestra salvación NADA, porque obedecemos por amor. El amor siempre estuvo involucrado en la obediencia, ¿recuerdas el mayor mandamiento de acuerdo a nuestro Mesías?:

Deu. 6:5  Y amarás a YHWH tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Deu. 11:1  Amarás, pues, a YHWH tu Dios, y guardarás sus ordenanzas, sus estatutos, sus decretos y sus mandamientos, todos los días.

Obedecer siempre se trató de amor, no de salvación, de guardar, de cuidar en el corazón el precioso regalo de sus instrucciones.

Pro. 3:1  Hijo mío, no te olvides de mí ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos;

Jn. 14:15  Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Jn. 14:21  El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

Jn. 15:10  Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

En el lugar Santo en el tabernáculo en el desierto, se encontraba el Arca del Pacto, y sobre ella el Propiciatorio, que era el trono de Dios en la tierra, ahora piensa, EL AMOR (1 Jn. 4:7-8) se sentaba sobre las INSTRUCCIONES (Éx. 24:12) (la ley – La Torah) que le había dado a su pueblo a guardar, y que había escrito con su propio dedo.

El propósito del Nuevo Pacto era que viviéramos en el Espíritu, y que dejáramos la carne:
Jer. 31:31-33  “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo”.  

Eze 36:24-27  “Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.

Gál 5:16-18  Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Si sigues leyendo todo el pasaje de Gálatas 5:16-26, vas a observar con claridad la diferencia entre andar en el Espíritu, y andar en la carne, (por cierto que no se puede ser cristiano carnal, o cristiano espiritual, ese concepto no existe en la Escritura, o eres carnal (muerto) o eres espiritual (vivo), lo único intermedio se llama  tibieza (Ap. 3:16), pero esa le da asco a Dios).

Pablo concluye que si somos guiados por el Espíritu, no estamos bajo la ley, ¿toda la ley de Dios? No, en Romanos nos explica ese punto, Rom. 8:2  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. (Gn. 2:9; Dt. 11:26-29) 

 La consecuencia de pecar (romper la ley de Dios) es la muerte, Dios le dijo a Adán, “si comes de ese árbol te mueres”, la paga del pecado es muerte (Rom. 3.23; Rom. 6:23).
No podemos obedecer perfectamente los mandamientos de Dios, nos vamos a resbalar de vez en cuando (1 Jn 1:9), nuestra carne siempre va a luchar con nuestro espíritu (Rom. 7:23), sin embargo, si tienes hambre y sed de justicia (Amós 8:11), un día esa desesperación y ese anhelo por agradar a Dios será satisfecho (Jer. 31:34) por completo.


Dios dijo que el que transgrede su ley, debe morir, y Dios es justo, así que alguien murió. Nuestro Mesías tomó nuestro lugar, porque en la justicia de Dios, siempre alguien tiene que pagar (Rom. 6:23), así que el justo murió por los injustos, no menosprecies este regalo (Heb 10:26-28), tú merecías la cruz (Rom. 5:8), en el Mesías, ya no eres esclavo del pecado, ahora eres libre, una nueva criatura, para vivir como siervo de la justicia (Rom. 6:18; Ef. 2:8-10).

 ¿Tienes hambre de obedecer las instrucciones de YHWH nuestra justicia 
 (Jer. 33:16)? Si es así, tu hambre será satisfecha.

Ahora revisa estos pasajes y analízalos, ya entiendes lo que gramaticalmente significa la justicia, ahora completa tu investigación y llega a tu propia conclusión.

Mateo 6:33
Levítico 19:15
Deuteronomio 6:25
Isaías 51:5-8
Jeremías 31:18-36
Jeremías 22:3
Jeremías 33:15-16
Ezequiel 18:5-20
2 Crónicas 6:23
Salmo 23:3
Daniel 12:3
Oseas 10:12
Amós 5:15
Sofonías 2:3
Mateo 5:6-20
Mateo 6:1
Mateo 21:32
Juan 16:8-10
Romanos 6:16-19
Romanos 8:10
Romanos 10:3
2 Corintios 6:14
Efesios 4:24
Efesios 6:14
Filipenses 1:11
2 Timoteo 3:16
1 Timoteo 1:9
Hebreos 11:7
1 Pedro 2:24
2 Pedro 2:5
1 Juan 2:29
1 Juan 5:3
Apocalipsis 18:19
Apocalipsis 22:11

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