martes, 24 de abril de 2018

¿Necesitamos congregaciones, pastores, maestros y líderes?

¿Es bíblico el concepto de "iglesia" o congregación?

He escuchado a algunas personas argumentar que no necesitamos maestros porque tenemos el Espíritu Santo para enseñarnos. Además de eso, recientemente escuché a alguien decir que ni siquiera deberíamos tener iglesias o congregaciones, y que deberíamos simplemente leer las Escrituras y no permitir que nadie enseñe, o incluso tenga discusiones al respecto. Entonces, creo que necesitamos ver lo que dice la Biblia para descubrir la verdad.
Mat 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Jesús o Yeshúa como lo llamaban sus discípulos, les ordenó, ir y enseñar a otros, y vemos a los apóstoles hacer esto por todo el libro de Hechos, Pedro se dedicó a enseñar en la ciudad de Jerusalén y vemos a los creyentes permanecer en la doctrina o la enseñanza de los Apóstoles,
Hch 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Pablo enseñó la Palabra de Dios por todos lados:
Hch 15:35 Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.
Pablo pasó un año y medio en Corintios enseñándoles, y se menciona que Dios lo llamó para predicar y enseñar a los gentiles la verdad.
1Ti 2:7 Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.

1Co 4:17 Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias.
La palabra iglesias, en griego es EKKLESÍA, y concretamente esta palabra debe traducirse como: "Congregación de llamados fuera", "asamblea, o reunión".

Pablo enseñó a buscar formas sencillas y apropiadas para enseñar a otros:
1Co 14:19 pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.
Esto prueba dos cosas, primero que hay iglesias, congregaciones o asambleas, y que en las congregaciones debe haber enseñanza, y no sólo enseñanza, sino buena doctrina, para evitar disputas.
1Ti 1:1 -3 Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor. Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina.

2Ti 2:1-2 Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
Aún enseña que las mujeres deben enseñar a otras mujeres:
Tit 2:3-5 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.
Esto debe animar a las mujeres a convertirse en maestras en la congregación, para enseñar a otras mujeres cómo ser buenas esposas, prudentes y sabias, la Biblia anima a las mujeres a ser estudiantes y maestras de la escritura.

La Biblia también habla de diáconos, obispos y ancianos, que deben supervisar el crecimiento espiritual de la congregación, todos ellos deben ser aptos para enseñar.
1Ti 3:1-2 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
La palabra griega para supervisor es “Episcope”, que significa supervisor o juez, esta es una posición de autoridad, y estos hombres además de ser espirituales, prudentes e irreprensibles, deben ser aptos para enseñar, lo que indica que estos supervisores o jueces además enseñan en la congregación que cuidan. Esta posición en la iglesia o congregación, dice que es una buena obra.

No sólo menciona a diáconos y obispos, también dice que los ancianos que enseñan, son dignos de su salario:
1Ti 5:17-18 Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
La frase “Los ancianos que gobiernan bien”, indica que hay orden y los ancianos que tienen autoridad en la congregación y enseñan bien merecen ser recompensados con un salario. Pablo argumenta lo mismo para los evangelistas, que deben vivir del evangelio.
1Co 9:7-11 ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño? ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?

1Co 9:13-14 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
Si el que trabaja en el campo es digno de recibir un pago, ¿no es correcto, que el que siembra la Palabra de Dios, reciba un salario por su labor? Nosotros pagamos gustosamente por aquellas cosas que consideramos valiosas, educación, libros, atención médica, comodidades y aun entretenimiento, pagamos la comida que nos fue preparada en un restaurante y le damos a la mesera una propina por su servicio, pagamos la gasolina que utilizamos en nuestro automóvil, y pagamos la luz eléctrica que usamos en nuestro hogar. ¿Por qué es diferente cuando alguien entrega su vida completamente a servir a Dios y a otros para enseñar la Escritura? ¿Por qué es diferente cuando alguien sacrifica su vida para cuida el rebaño de Dios? ¿No son dignos de doble honor porque están peleando por tu vida?

Digo esto, porque mucho piensan que los que enseñan la Palabra de Dios, deberían hacerlo pagando sus propios gastos, cuando la Biblia enseña lo contrario.

La Biblia también menciona a aquellos que enseñan y corrigen a otros con mansedumbre:
2Ti 2:24-25 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad,
Los ancianos no sólo enseñan y corrigen a otros, también oran por las necesidades de la congregación:
Stg 5:14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
La Biblia nos instruye a escoger ancianos, hombres que enseñen y pastoreen al pueblo de Dios:
Tit 1:5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;
La Biblia dice que estos maestros son escogidos por Dios y deben ser identificados y sus dones son regalos espirituales:
1Co 12:28-31 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aún más excelente.
No todos pueden ser maestros, los maestros son escogidos por Dios:
Efe 4:11-16 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Estos versos no sólo identifican roles de liderazgo en la iglesia, sino que también nos dicen por qué los necesitamos, estos hombres escogidos por Dios, tienen el trabajo de equipar a los santos, edificar a la iglesia y mantener a las personas lejos de falsas doctrinas, y podemos observar que estos roles son necesarios hasta que alcancemos la unidad de la fe y seamos perfectos, obviamente todavía no alcanzamos esta perfección, así que estos roles de maestros, ancianos, profetas, obispos, pastores, evangelistas, todavía son necesarios.

En la carta a los Romanos, vemos una sección similar, cuando habla que somos un cuerpo y que debemos usar nuestros dones y específicamente menciona a aquellos que enseñan:
Rom 12:4-8 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo,(A) y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,(B) si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
Podemos ver una y otra vez en la Biblia, que los maestros no sólo son una parte importante del cuerpo del Mesías, pero se considera su don especial y llamado en el cuerpo. Por supuesto también se nos advierte, que no todos debemos hacernos maestros, porque habrá un juicio muy estricto y severo el que enfrentarán:
Stg 3:1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.
Algunos quieren ser maestros, para hacerse de un nombre para sí mismos, esa es una motivación equivocada, un verdadero maestro, simplemente quiere ayudar a otros a entender, ellos no ven gloria para sí mismos, ellos saben que son simplemente siervos del Maestro Yeshúa.

Un verdadero maestro tiene un corazón por las personas, y un deseo por dirigir a las personas a Dios, Pedro lo explica así en su exhortación a aquellos que dirigen la congregación:
1Pe 5:1-5 Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:
Pedro dice que es responsabilidad de los ancianos cuidar a la congregación, supervisándola con humildad, siendo ejemplo a los demás e instruye a los miembros de la congregación a someterse a los ancianos, si no hay pastores, las ovejas comienzan a vagar sin rumbo, si no hay maestros, las personas harán lo que piensan está bien a sus propios ojos, si no hay líderes las personas estarán en anarquía, aquellos que dicen que no necesitamos líderes o maestros en la congregación, o que no necesitamos congregarnos, están siendo rebeldes como Coré, observa lo que Coré y los que se rebelaron con él le dijeron a Moisés y a Aarón:
Núm 16:3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
Aquellos que no quieren estar bajo el liderazgo de los que Dios ha escogido para este trabajo, andan en rebelión contra Dios mismo, sabemos que Moisés y Aarón, no se exaltaron así mismos sobre la congregación, ellos fueron escogidos por Dios para dirigir al pueblo, de la misma manera como Dios ha escogido apóstoles, maestros, líderes, pastores, y evangelistas para guiar a su pueblo:
Efe 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
Aquellos que hemos sido llamados por Dios para predicar o enseñar, no nos exaltamos a nosotros mismos, obedecemos los mandamientos dados por Dios:
1Co 9:16 Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
Espero que esta enseñanza ayude a corregir el error de la rebelión que cada vez se vuelve más popular, aquellos que dicen que no necesitamos congregaciones o maestros o líderes, están en la misma posición de rebeldía de Coré.

Autor: Lex Mayer (UNLEARN the lies)
Adaptado del video: https://youtu.be/lSejDdKE-qU
Traducido por: Cati Ramírez


Nota de la traductora:

¿De qué tamaño deben ser las congregaciones? Jesús enseñó a millares en el Sermón del Monte, en el primer sermón de Pedro se convirtieron 3,000, Jesús enseñó a cientos en una casa, y también enseñó a 70 que envió como evangelistas, enseñó personalmente a 12 y a 3 enseñaba individualmente, Pablo enseñaba en la Sinagoga de cada ciudad que visitaba, y por lo menos se reunían 10 familias en cada congregación. No limites la obra de Dios por una preferencia pedagógica, Dios puede usar una congregación grande y a tu grupo pequeño, y te puede usar para enseñar a una persona o a los que se encuentran en tu casa, pero eso no significa que sólo un modelo funciona o que una congregación grande no es bíblica, porque esa postura no se sostiene con la Escritura.

¿Cómo reconoces a un anciano o maestro escogido por Dios? Por sus frutos. Mateo 7:15-20 No que hagan señales, sino que obedecen la Palabra de Dios y no aman las riquezas.

Quizás también te interese leer:
Ekklesía: ¿Qué significa la palabra iglesia?




No es lo mismo el calendario rabínico y el calendario bíblico

¿Por qué celebramos Pentecostés una semana después de lo que señala el calendario judío en el 2018? Hay un calendario bíblico antiguo...